¿Cuál fue el propósito de las Pirámides Egipcias?

¿Realmente se construyeron para ser las tumbas de los faraones?

La Gran Pirámide de Guiza, conocida como pirámide de Keops o de Jufu, es la más antigua de las siete maravillas del mundo antiguo y la única que aún en pie. Fue ordenada construir por Keops, el faraón de la cuarta dinastía del Antiguo Egipto.

Durante casi cinco mil años, esta estructura ha ocultado misterios en la profundidad de sus túneles y cámaras que se encuentran dentro de las pirámides. Un equipo de cientificos descubrió que por las cámaras internas y base su forma puede concentrar energía electromagnética. El articulo fue publicado en el Journal of Applied Physics.

Presencia de energía en el interior de la Gran Pirámide de Guiza

El equipo de científicos rusos de la Universidad ITMO, San Petersburgo, obtuvieron como resultado que la pirámide del Antiguo Egipto puede enfocar energía eléctrica y magnética en sus cámaras para generar niveles más altos. Para comprobar cómo sucede este efecto, los investigadores calcularon cómo podría inducir resonancias causadas por ondas de radio.

La Universidad ITMO explicó: 

“Si bien, las pirámides egipcias están rodeadas de muchos mitos y leyendas, tenemos poca información científicamente confiable sobre sus propiedades físicas. Resulta que a veces esta información resulta ser más llamativa que cualquier ficción”.

El estudio utilizó matemáticas y física teórica para determinar qué sucede cuando las ondas de radio golpean la pirámide. El doctor Andrey Evlyukhin, supervisor científico y coordinador de la investigación, comentó:

 “Las pirámides egipcias siempre han atraído una gran atención. Nosotros, como científicos, también estábamos interesados ​​en ellas, así que decidimos mirar a la Gran Pirámide como una partícula que disipa ondas de radio resonantemente“.

Los investigadores explicaron que para el estudio asumieron que en el interior de la pirámide no existen cavidades desconocidas y que su material de construcción cuenta con las propiedades de una piedra caliza común. 

“Con estas suposiciones hechas, obtuvimos resultados interesantes que pueden encontrar aplicaciones prácticas importantes“.

Después de este hallazgo, los científicos pretenden construir pequeñas nano moléculas con una forma similar a la Gran Pirámide que cuenten con la misma potencia para enfocar las ondas de longitud resonante. Estas partículas podrían usarse como células solares e incluso sensores.

¿Qué relación tenía Tesla con las pirámides de Egipto?

Tesla presentó en Estados Unidos una patente de título “El arte de transmitir energía eléctrica a través del medio natural” en 1905.

Hay pruebas de que realmente Tesla construyó una torre gigante y que realizó un experimento donde se congrego mucho público. Fue un resplandor tan grande que desató toda la ciudad. pero es más, esta energía se transmitió y fue capaz de encender las otras luces.

Tesla no ocultó que para este descubrimiento utilizó el conocimiento del antiguo Egipto. Por el contrario, Tesla fue la primera persona en confirmar que el antiguo Egipto usaba energía inalámbrica. Desafortunadamente, Tesla tenía muchos enemigos y su trabajo y la torre fueron destruidos.

El revestimiento exterior de la pirámide de Guiza estaba cubierto por piedras calizas blancas, con grandes propiedades aislantes. Sus bloques internos contienen pequeños cristales y metales, y sus ejes son de granito, sustancia ligeramente radioactiva que permite la ionización del aire. Si a esta edificación sumamos los canales de agua subterránea de la meseta de Guiza, obtenemos una verdadera fuente de energía.

Nicola Tesla / Las pirámides de Guiza.

Esta antigua tecnología habría sido descubierta por Nikola Tesla en el 1900, quien reprodujo la técnica al construir sobre acuíferos su famosa Torre de Wardenclyffe. La Gran Pirámide de Guiza y la Torre de Tesla habrían funcionado, entonces, como sistemas generadores de iones negativos, capaces de transmitirlos sin utilizar cables eléctricos como los actuales, constituyendo verdaderas fuentes de energía inalámbrica.

Cuando se habla de las mentes más destacadas de los últimos tiempos, no se puede dejar de lado a Nikola Tesla que prácticamente nos condujo hacia la modernidad. Desarrolló ideas muy avanzadas para su época y gracias a esto, se ganó fama de científico loco. Aunque más que eso, en realidad fue su brillantez la que lo impulsó a atreverse para experimentar más allá que cualquier científico. Aunque sus intereses eran muy variados que incluso llegaron a rozar con lo esotérico. Tesla tenía numerosas obsesiones inusuales, entre ellas las pirámides de Egipto.

Una de las más inusuales obsesiones de Tesla, sin duda fueron las pirámides de Egipto. Estas han cautivado a millones de personas a lo largo de la historia por su majestuosa construcción y Tesla no fue la excepción. El científico nacido en Serbia, creía que las pirámides de Guiza tenían un propósito mucho mayor que sólo fungir como enormes mausoleos. Por ello dedicó gran parte de su vida para intentar descifrar su funcionalidad.

Tecnología antigua inalámbrica 

En 1905, Tesla presentó en Estados Unidos una patente de título “El arte de transmitir energía eléctrica a través del medio natural”. No es un secreto que, dentro de los intereses más destacados de Nikola, estuvieron los campos electromagnéticos en los que se volvió especialista. Pero más allá de conducirnos hacia el descubrimiento de los generadores de corriente alterna, Tesla veía la Tierra como un generador enorme de electricidad.

Noticia sobre la torre de Tesla

Y justamente eso es lo que aborda en su patente de transmisión de energía eléctrica en el medio natural. Aquí describe el diseño de una serie de generadores en todo el mundo que aprovecharían la ionosfera para recolectar energía. Según Tesla, las pirámides de Egipto eran uno de estas fuentes ilimitadas de energía, ya que estaban recubiertas por piedra caliza blanca, con grandes propiedades aislantes. Además, sus bloques internos tienen dentro de su constitución pequeños cristales y metales, sus ejes son de granito. Este último elemento es ligeramente radiactivo y permite la ionización del aire. Y para volverlo todavía más intrigante, las pirámides de Guiza se construyeron sobre canales de agua subterráneos.

Las investigaciones de Tesla lo condujeron a pensar que las pirámides en realidad eran sistemas generadores de iones y para comprobar su teoría, construyó sus propias versiones de las pirámides. Creó la instalación conocida como la Estación Experimental Tesla en Colorado y la Torre Wardenclyffe o Torre Tesla, en la costa este. Sus diseños estuvieron destinados para probar la transmisión inalámbrica de energía. Además, sus localizaciones no se situaron al azar, para ello Tesla se basó en la ubicación de las pirámides y su relación con la órbita elíptica del planeta y el ecuador.

Así, Nikola Tesla habría descubierto que las pirámides de Egipto en realidad habrían funcionado como sistemas generadores de iones negativos, mismos que eran capaces de ser transmitidos sin la utilización de cables, sino de la atmósfera.

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